Tony Fernández Arias
Something about meBenjamín Rivaya
(Universidad de Oviedo, Facultad de Derecho – Profesor de Filosofía del Derecho)
El primer día de sus clases (Paco Velasco siempre nos incitó a prestar atención a la primera frase de las novelas…) nos contó su vida. Eso es una carta de presentación y lo demás cuento. Con las debidas distancias (no nos subimos a las sillas a gritar “Sí Capitán, mi Capitán”), había allí reminiscencias de “El club de los poetas muertos” en la generalmente aburrida Facultad de Derecho de Oviedo. Las discusiones en sus clases sobre marxismo y derecho o sobre relativismo moral fueron de las más interesantes que he presenciado en un aula. Su cartografía de las ideologías, ilustrada a menudo gracias al pensamiento de Norberto Bobbio, siempre me ha servido de diagrama de coordenadas sobre el que llevar a cabo mi análisis y mis posicionamientos políticos. De sus reflexiones uno siempre extraía una gran lucidez, a veces con un disimulado tono de decepción sobre la “política” y sus mezquinas batallitas. Siempre recuerdo su frase “más vale no empezar de pirómano y acabar de bombero…”, con la que me identificaba en cierta manera, ya que, a pesar de mi activismo en los círculos más progresistas de la Universidad, mi estética no se correspondía a menudo con la de mis camaradas más (a priori) incendiarios…
Una vez quedaron atrás sus clases, tuve la oportunidad de disfrutar de su compañía a lo largo de numerosos cafés. A la manera de lo que luego tuve el privilegio de encontrar en las universidades americanas, su puerta siempre estaba abierta para una buena conversación. Como prueba de que es un profesor fuera de lo común en la anquilosada universidad española, cabe destacar su iniciativa para poner en marcha en la Universidad de Oviedo la asignatura “Derecho y Cine”.
Os recomiendo su libro de referencia, Derecho y Cine en 100 películas (editado por Tirant lo Blanch), en el que colaboran otros estupendos profesores. Mi película preferida: 12 hombres sin piedad, con Henry Fonda. Un magnífico elogio de la duda razonable a la hora de evitar la condena a un inocente.




Certera semblanza de un profesor muy querido que dejó huella en todos nosotros.